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lunes, 9 de julio de 2018

LETRA C - DICCIONARIO DE SUEÑOS


CABALLO.
 
Los animales en general expresan la jerarquía de los instintos, su ordenación y también representan nuestro lado psíquico inconsciente. Antiguamente, soñar con caballos era considerado como presagio de guerra. En Alemania e Inglaterra, soñar con un caballo blanco se consideraba presagio de muerte. Y a lo largo de los tiempos se ha atribuido al caballo poderes de adivinación, ya que en fábulas y leyendas es muy común que los caballos tengan que prevenir a los caballeros de los peligros que los acechan.
 
Este carácter mágico atribuido al caballo hace que los sueños en que aparece sean portadores de buena suerte para el soñante. Auguran satisfacción, buenas noticias, posibilidad de viajes provechosos. Si el sueño aparece en un período de estudios, de preparación, presagia unos resultados óptimos y rápidos. Soñar con caballos inquietos, nerviosos, se interpreta como que el soñante está atravesando un momento de exaltación de su parte más instintiva.
 
Si además en el sueño encontramos una herradura o se la colocamos al caballo, significa que entraremos en un período de buena suerte en el que el azar tendrá un papel protagonista. Soñar con caballos salvajes refleja un ansia de libertad, deseos de cortar con ataduras de la razón que frenan nuestro camino. Soñar que cabalgamos significa que será nuestra intuición la que predominará sobre la razón a la hora de tomar decisiones, y es más, debemos escucharla.
 
CABELLO.
 
Los cabellos tiene un gran simbolismo, que se manifiesta también en las interpretaciones oníricas. En primer lugar, el cabello representa la fuerza. Nuestro sueño, si contiene imágenes de cabellos largos y poblados, nos está hablando de posibilidades de vencer las dificultades, de éxito, ya que poseemos una gran voluntad de triunfo y capacidad creativa. Si perdemos el cabello es símbolo de fracaso o de pobreza. También puede interpretarse como temores frente a la vejez Si nos cortamos el cabello, es un sueño que nos augura un cambio (no siempre favorable) dada la pérdida de energía que ese cambio supone (recordemos cómo Sansón perdió toda su fuerza cuando, mientras dormía, le cortaron el cabello).

Si soñamos que somos calvos, nos indica que estamos entrando en una etapa más bien ascética, de poca o ninguna exteriorización. Deseos de soledad o temores ante la soledad. El cabello es considerado como signo de fertilidad. Desde este punto de vista, soñar con su pérdida o carencia, lo interpretaríamos como presagio de una posible impotencia, no sólo a nivel físico o sexual, sino a todos los niveles creativos. Si en nuestro sueño nos cortan el cabello (o lo cortamos a otro) existe un deseo latente de que la persona fracase o pierda su buena suerte.
 
El color del cabello en nuestros sueños también tiene su importancia: si es castaño o negro, indica gran energía práctica y material. Su pérdida se interpretaría en el mismo sentido. Si es rubio o dorado, su interpretación derivará del simbolismo solar. Energía determinada al éxito. Si son cabellos rojos o cobrizos, nos llevan principalmente a la fuerza de las emociones, bien para favorecerlas o no, según sea el contenido del sueño.
 
CACERÍA.
 
En sueños, una cacería tiene un sentido de búsqueda. Esa búsqueda puede interpretarse desde varios puntos de vista. Si la cacería es de animales salvajes, significa que estamos buscando una víctima a nuestros impulsos, lo que nos llevará a peleas y discusiones con nuestros socios o colaboradores. Si es de animales domésticos, significa que nos estamos aprovechando de nuestro poder frente a los demás. Este sueño aparece en momentos de tensión y cansancio, por lo que sería aconsejable tomar las cosas con calma y tratar de descansar.
 
CADENA.
 
La cadena, en sueños, representa la unión, la comunicación Es un símbolo del matrimonio, de la familia Cada uno de los eslabones puede referirse a una persona, bien sean los hijos u otros familiares. En general, se refiere a los lazos que creamos con los demás. Si la cadena de nuestros sueños es clara y limpia, significa que nuestras relaciones, nuestros afectos, tienen una grata continuidad. Pero si la cadena es herrumbrosa, representa que esas relaciones en lugar de gratas se han convertido en ataduras, en dependencias de las que no sabemos cómo librarnos. Ello puede darnos un sentimiento de esclavitud y tristeza. Excepto en este caso, es, en general, un buen sueño, que manifiesta que el durmiente tiene buenos puntos de apoyo y de referencia. Se siente seguro y confiado de sus logros. Augura buenas perspectivas de continuidad, bien sean de trabajo, afectivas o de proyectos.
 
CAER.
 
Los sueños en los que caemos representan un aviso de lo que puede suceder si no tomamos las precauciones necesarias. En sentido global, muestran la existencia de temores del soñante ante el posible derrumbamiento del mundo formado a su alrededor, tanto de su mundo material como en el sentido personal. Este sueño pone de manifiesto el miedo a no ser capaces de continuar la escalada que nos hemos propuesto, fracasando en nuestros objetivos. Caer de una escalera, caer durante una ascensión, caer por un terraplén, nos avisa de que posiblemente nuestra realidad diurna no sea tan segura como nos gustaría o como, incluso, hacemos creer a los de-más. Las dudas internas también aparecen en símbolos oníricos y la caída es uno de ellos. Dudas de la propia moralidad, o de los propios principios nos las manifiestan frecuentes sueños en los que caemos.

COCODRILO.

Si en nuestro sueño aparecen cocodrilos, debemos estar alerta ante posibles engaños o traiciones. Normalmente en los sueños, los cocodrilos aparecen en su hábitat natural, la selva, un mundo desconocido donde para sobrevivir hemos de tener todos nuestros sentidos despiertos. Por tanto, si tenemos este sueño ¡cuidado! Puede que estemos metiéndonos en un terreno desconocido que nos depare graves dificultades.

CAJA.

La interpretación de un sueño en el que aparezca una o varias cajas tiene dos vertientes. Si las cajas de nuestro sueño están abiertas, representan la posibilidad de disfrutar de todos los bienes y riquezas a nuestro alcance. Pero si las cajas están cerradas, por el contrario, puede significar peligro. También si tratamos de abrirlas, que sería como un intento de descubrir lo oculto. Una caja vacía nos habla de carencias generalmente en el terreno afectivo y sexual.

CALABAZA.

La calabaza, muy frecuente en nuestro sueños en época de exámenes, no representa el temor al suspenso, como a veces podemos creer, sino que presagia el éxito, ya que por su forma y color tendrá los atributos solares de logro, brillo y resultados favorables en todo lo que emprendamos, aunque esos resultados no sean exactamente los esperados por el soñador.

CALENDARIO.

La visión de un calendario en nuestros sueños representa la impaciencia del soñante en su deseo de acelerar los acontecimientos. Si el calendario muestra una fecha atrasada, significa que deseamos regresar a otras épocas, a otros momentos ya vividos. Habla de un sentimiento de añoranza. Si el calendario muestra una fecha futura, augura la realización de algún hecho esperado.

CALLE.

La calle, en nuestros sueños, representa el camino de nuestra vida, y son sus características las que debemos valorar a la hora de interpretar el sueño. Si la calle por la que caminamos es ancha, nos indica seguridad en nosotros mismos y en la elección de nuestro camino, pero también nos avisa de la posible dispersión de nuestros esfuerzos. Si es una calle con muchas bocacalles, indica dudas, dificultades del soñador para tomar alguna decisión pendiente, para elegir. También representa el temor a las pérdidas, ya sean éstas materiales o afectivas. Si la calle es estrecha, significa que debemos cambiar nuestra realidad, abrirnos a nuevas posibilidades, no rechazar las ofertas que podamos recibir si no queremos sentirnos frustrados. Si es una calle sin salida, nos habla de los esfuerzos vanos y sin resultados.

Es importante el ambiente que rodea a la calle de nuestro sueño, dado que la interpretación de los demás elementos que aparezcan en ella nos darán una significación más completa del sueño. También es importante cómo nos movemos en esa calle: si paseamos, corremos, estamos quietos, ya que es lo que representa (o refleja) nuestra actitud. Correr por la calle significa dudas, desorientación en nuestros objetivos y proyectos. Estar parado representa nuestro deseo de que sean los demás quienes tomen las decisiones sobre nuestra vida.

CALUMNIA.

Soñar que somos calumniados, nos habla de timidez, de temor al juicio de los demás, de sentimientos de incomprensión. Es un sueño frecuente en la adolescencia.

CAMA.

La interpretación de un sueño en el que la cama sea el elemento principal viene determinada por cómo es dicha cama, dónde está situada en nuestro sueño. Comprar una cama significa prosperidad, principalmente en lo referente al terreno familiar y hogareño. Vender una cama nos indica posibles modificaciones, generalmente en nuestra estructura familiar. Si la cama es de matrimonio puede avisar de posibles separaciones, temporales o definitivas, con nuestra pareja. Si la cama es individual puede poner de manifiesto la próxima emancipación de algún otro miembro de la familia.

Soñar con una cama tiene también una interpretación relativa a las relaciones sexuales. Bien como temor ante las mismas o como deseo de mejorarlas o ampliarlas. De ahí que soñar con una cama vacía pueda interpretarse como carencia o desilusión afectiva. La enfermedad también está presente en estos sueños: Soñar con un ser querido postrado en el lecho, nos habla de temores ante las enfermedades de seres queridos. También como anuncio de posibles momentos depresivos.

CÁMARA.

Vernos manejando una cámara, bien sea fotográfica o de cine, en nuestro sueño, representa el deseo de mantener ciertos momentos de nuestra vida como si fueran eternos. Indica un gran apego al pasado y una cierta desgana a la hora de vivir nuevas aventuras, de las que, por principio, desconfiamos. Romperla representa la liberación de añoranzas y ataduras de otros tiempos en pro de una mayor independencia y deseos de conocimiento.

CAMELLO.

Soñar con camellos tiene un significado final altamente positivo, aun cuando los buenos augurios que aporta no serán muy rápidos ni fáciles, ya que a veces nos exigirá grandes esfuerzos. Verlos en el desierto nos confirma una gran reserva de energía que, canalizada adecuadamente, nos llevará al éxito en aquello que nos propongamos.

CAMINAR.

La interpretación de los sueños en los que nos vemos caminando viene determinada por dos factores: el lugar por el que andamos y la sensación al despertar. Si es por una calle, nuestra marcha está dirigida a nuestros objetivos, que los tenemos claros y seguros. Si nuestro camino es accidentado, significará posibles obstáculos creados por engaños o envidias. Si nuestro camino es ascendente, representa triunfo y reconocimiento social a nuestro trabajo. Como ya hemos indicado, es importante la sensación que tenemos al despertar, ya que si es angustiosa, nos avisa de que todavía no debemos adquirir compromisos o responsabilidades que tememos no ser capaces de hacerlas frente. Si la sensación es de tranquilidad, ¡adelante!, tenemos grandes garantías de éxito.

CAMPANA.


Ver campanas o escuchar su sonido en nuestros sueños es un signo positivo, generalmente referido más al mundo mental que a los terrenos físicos o materiales. Proporciona gran satisfacción y deseos de ascenso.

CARNAVAL.

Soñar con el carnaval tiene un sentido simbólico de inversión; es decir, deseos radicales de cambio, pero que somos incapaces de hacerlo directamente, a cara descubierta.

CARACOL.

Universalmente es símbolo lunar, que indica la regeneración periódica y constante. Anuncia fertilidad, es decir, todas nuestras iniciativas van a obtener fruto, ya sean hijos, o proyectos que comencemos. Tiene asimismo un significado sexual y verlos refleja el deseo de conseguir una relación afectiva y sexual gratificante y completa. Es fácil que si unimos ambos significados augure una próxima maternidad. En trabajos relativos al campo, es signo de buenas cosechas, en base a la lluvia que regenerará la tierra y permitirá su máximo rendimiento. Comer caracoles significa dicha y abundancia. Montar en un caracol anuncia próximos viajes, esperados hace ya algún tiempo.

CARACOLA

Su sonido, perceptible a grandes distancias, augura la recepción de noticias, pero también la posibilidad de problemas en nuestras relaciones que traspasarán en importancia su valor real, involucrando a más personas de las que podemos suponer, y extendiéndose de forma inexplicable. Pero la caracola tiene también un significado en relación con el agua y la fertilidad, y contiene el germen, las posibilidades de desarrollo que se producirán en un sentido inmediato. Pescar una caracola en el mar, augura no sólo larga vida, sino también fortuna y belleza. Signo favorable para el desarrollo de las artes.

CASA.

La casa en nuestros sueños se identifica con nuestra vida interior, por lo que, tal como aparezca en ellos, así es como nos sentimos interiormente. Por ello, si vemos la casa destruida o a medio destruir, nos está indicando la necesidad de solucionar nuestras contradicciones, ya que podemos estar derrumbándonos. Cambiar de casa nos indica posibles modificaciones en nuestro estado, que pueden llegar incluso al establecimiento de uniones sentimentales. Si en el sueño aparece la casa de nuestra infancia, nos avisa de una situación regresiva a la que desearíamos volver, posiblemente por sentirnos incapaces de enfrentarnos a nuestra vida actual. En un sentido adivinatorio puede aludir a posibles encuentros o noticias de familiares o amigos hace tiempo olvidados.

CEREZAS.

Anuncian bienestar y también posibles nuevas relaciones afectivas que se van a caracterizar por su síntoma pasional. Recoger cerezas en nuestros sueños indica éxitos debidos a la suerte y al azar. Plantarlas anuncia una época de prosperidad económica; pero si las comemos puede llegar un tiempo en que, debido a nuestra despreocupación, perdamos mucho de lo que hasta este momento hemos conseguido con el propio esfuerzo.

CERRADURA.


Tradicionalmente se asimila a los símbolos sexuales femeninos, y todas sus interpretaciones tienen una connotación afectiva, amorosa o sexual. Para el hombre, indica deseos insatisfechos, ciertos sentimientos de inferioridad e indecisión frente a las mujeres. Para la mujer, representa la asimilación de roles sociales que a veces niega. Es un sueño que indica una situación comprometida, con dificultades para tomar decisiones, que a veces son contrarias a la normativa social. En otro orden de cosas, abrir una cerradura significa la capacidad de descubrir algún secreto inaccesible hasta ahora. Pero ser incapaces de abrirla, representa nuestro sentido de realismo que nos aleja de sueños y suposiciones.

CIELO.

Augura alegría y prosperidad económica, aun cuando es difícil poner los medios prácticos para conseguirlas. Indica una situación del soñante, dominada por las ilusiones y las utopías y no referido a la realidad material. Llegar al cielo, simboliza la realización de nuestras aspiraciones más internas, nuestros deseos de creación intelectual. Vernos caer del cielo implica obstáculos, indica que no hemos controlado todos los puntos necesarios, que ahora se están volviendo en contra nuestra. Ver el cielo como lugar de residencia indica la consecución de nuestras más intimas ilusiones afectivas. Anuncia el establecimiento de una relación sentimental deseada.

CIERVO.

En el hombre, representa los aspectos más primitivos de su naturaleza. En la mujer, evoca su propia feminidad, aunque a veces no totalmente aceptada ni reconocida, tal vez debido a temores, censuras sociales o sentimientos de inferioridad. Cazar un ciervo indica la destrucción del propio Yo, de los principios morales y sociales a través de los cuales hemos dirigido nuestras elecciones y decisiones. Cuidarlo significa un sentido de protección, que vamos a depositar en aquellos seres (infantiles o no) a los que consideramos necesitan de ayuda. Es un buen sueño en todo a lo que nuestra actividad social se refiere y augura el reconocimiento a nivel sentimental de las personas que nos rodean.

CIGÜEÑA.

Casi siempre su aparición en nuestros sueños tiene un buen augurio, principalmente si el soñante tiene ya una edad avanzada, dado que significa la recompensa a nuestros esfuerzos, sobre todo frente a nuestros hijos, y en general en nuestro ambiente familiar, y que será cuidado y atendido en todas sus necesidades. Además de lo anterior, la cigüeña es símbolo, si no de inmortalidad, sí de longevidad, por lo que si vemos a una persona querida recibiendo la visita de una cigüeña, representa su larga vida. En un sentido de inmortalidad significa que algo realizado por el soñante puede adquirir fama y popularidad, quedando de ese modo en la posteridad. Aunque a veces el ser observado por una cigüeña es símbolo de próxima concepción, es difícil adivinar a través del sueño un posible embarazo.

CINTURÓN.

Significa ataduras, pero también representa la fidelidad. Despojar a alguien de su cinturón significa la ruptura de un vínculo, el distanciamiento y la soledad. Pero si es el propio soñante quien se quita el cinturón, indica deseos de entrega y de libertad. No supone un alejamiento de nadie y sí la creación de relaciones más libres. Regalar o recibirlo como regalo supone una propuesta normalmente referida al terreno amoroso. Es una forma de manifestar el deseo de una unión. Romperlo o perderlo indica la posibilidad de caer en el abandono, a la vez que representa temores a sentirnos dominados por otras personas. Estos temores suelen ser infundados y son más fruto de la propia imaginación que aspectos fieles de la realidad. Llevar un cinturón en un viaje significa que estamos preparados para afrontar los peligros y las dificultades. Mientras que un cinturón de cuerda o cuero indica humildad y deseos de conocimiento, si es de metal o piedras preciosas pone de manifiesto que es fácil que la ambición nos impida ver la realidad que nos rodea.

CIRCULO.

Habla este sueño de perfección, imaginación, creatividad y fantasía. Ser el centro de un círculo indica influencias del soñante para modificar lo que le rodea. Posibilidad de prestar ayuda y de cooperar en proyectos ajenos, por el solo placer de ver los resultados, aunque no saque beneficio de ello. Indica resistencia a los ataques que, si existen, no harán mella ni en nuestro Yo ni si quiera en la consideración que los demás tienen del soñante. Podemos incluso decir que lo negativo se tornará en positivo. Es un sueño que deposita al soñante en una posición difícil; ya que se espera de él la ejemplaridad y el consejo, elementos ambos difícilmente alcanzables. No obstante, al contar con la confianza de los demás, podemos llevar a cabo acciones que, ayudados, nos gratificarán todos nuestros esfuerzos, dado que no seremos los únicos beneficiarios, sino que compartiremos con los demás esos  beneficios obtenidos.

COLORES.

Los colores, simbólicamente, son el soporte del pensamiento, donde se crea la gama de la luz. A través de los tiempos, es el arquetipo del orden biológico. Siempre nos van a ofrecer la representación significativa del inconsciente. También se manifiestan como los utensilios inseparables del arte. Los colores del arco iris son: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, azul celeste y violeta. Cada soñante tiene que tener en cuenta que el predominio del color en el sueño hay que unirlo a los elementos aparecidos en dicha escena onírica; lo cual matizará su interpretación.

Negro: Es el color de las fuerzas nocturnas, negativas e involutivas. A su vez, es el medio del germen; el color del origen; el estado antes del nacimiento. Es un color de prueba, de misterio. Nos hablaría, en sueños, también de gestación, de preparación ante cualquier tipo de acontecimiento que está por nacer. Representa la primera inteligencia.

Blanco: Son las fuerzas diurnas, positivas y evolutivas. Representa el alba. Es el color de la primera fase. Indica atributos curativos. Para el soñante, también saneamiento de una situación; dar a luz algo que inconscientemente se esperaba. Símbolo de conocimiento.

Rojo: Es el color de la sangre, de la vida. Representa el sentimiento; la lucha; la lealtad y honestidad. Nos habla de pasión y ascenso vital. Simboliza el calor y el fuego.

Anaranjado: Se asocia con la libido, por un lado, y con el equilibrio espiritual por otro. Es la extracción intermedia del rojo y del amarillo. Está a caballo entre uno y otro extremo; por esto mismo tanto podría ser reflejo de infidelidad como de estabilidad interna. La naranja, como fruto, nos habla de fecundidad.

Amarillo: Es el color del oro y del sol. Representa agudeza, intensidad; es símbolo colorista, también, de la intuición e imaginación. Es el más expansivo y caliente de los colores. Nos habla, a su vez, de claridad, disimulo y cinismo. (simbólicamente la transparencia y el espejismo). Es signo de ambivalencia. El tono de amarillo pálido podría estar delatándonos decepción o traición; el de amarillo dorado, buen consejo.

Verde: Símbolo de la vegetación. Es el color esencial que refleja la relación entre el soñador y la realidad. Representa el crecimiento. Su aparición es tonificante, y nos habla en su contexto más amplio de sensaciones. Es la mediatriz entre el calor y el frio. Es signo de esperanza y de tibieza. Nos habla de nutrición. ( en muchos casos psíquicas y sensitivas.) Color del agua, de la longevidad e inspiración.

Azul: Signo de intuición y certidumbre; meditación y fundamento. Color del cielo, del pensamiento. Símbolo inmaterial, aligerando las forma abriéndolas. Nos habla de contradicciones, alternancias, evasión. Azul celeste: Es el color de la templanza. (En el camino del rojo y azul.) Se interpreta como lucidez acción reflexiva. Es signo de intercambio; por evolución o ascensión, seguido de involución o nuevo ascenso. Representa los sentidos, el cielo y la sensación periódica. Recomienzo. También, obediencia y sumisión.

Colores calientes: Rojo, naranja, amarillo. Fases de adaptación y animación. Signo de excitación y estimulación. Colores fríos: Azul, índigo, violeta; signo apaciguante, sedante, de serenidad.

COLUMNA.

Ya que simbolizan el tronco, la seguridad, las bases en las que apoyarnos, soñar con un desierto de columnas implica nuestra actuación como líderes en todo aquello que iniciemos, aunque a veces sea sin propósito de conseguir un lugar destacado. Perdernos en ese bosque significa que el éxito nos ha cegado y creemos que sin esfuerzo podemos conseguir aquello que nos entusiasma; lo cual, como podremos comprobar a través del tiempo, no será real y llegaremos a sentir una gran desilusión y poca confianza en los demás. Vernos construir una columna indica paciencia y entereza, y además de fuerza para solamente con nuestro esfuerzo construir nuestro futuro. A veces, no dará los resultados deseados, pero siempre valorará el esfuerzo depositado.

COMETA.

Sueño francamente positivo ante las enfermedades, sobre todo si son infecciones, que augura una rápida recuperación. Positivo en todos aquellos aspectos que precisen de la ayuda y el conocimiento de los demás. Negativo a la hora de preparar proyectos individuales o de futuro, que se verán truncados por la aparición de estímulos inesperados que no sólo modificarán nuestros planteamientos, sino que nos harán tener un cierto sentimiento de inutilidad. Volar cometas indica una fijación en terrenos lúdicos y recreativos frente a una negación de la economía y practicidad.

CONCHA.

Significa fertilidad, ya sea a un nivel físico o espiritual. Momento para salir del alegórico caparazón y explayarse, o iniciar cosas que estuvieran gestándose, en mente o en punto de espera para salir al exterior. Se relaciona con la luna y la mujer; por tanto, su simbolismo también va unido al de ambos y a su vez con la perla; significa también que algo nace tras haber muerto algo interior, una fase precedente, una etapa de preparación... generándose una nueva en el presente. Necesidad de emociones y de una apertura en el campo afectivo. También anuncia un posible viaje o viajes, con destino óptimo.

COPA

Homóloga de la sangre, por tanto, del corazón, asimismo del núcleo, del centro. La copa es el recipiente de nuestras emociones; tal y como ésta se nos represente, así podremos analizar el estado de nuestros sentimientos. Si está llena, nos habla de abundancia y fertilidad, de una situación colmada de gratificaciones. Si está vacía, pone de manifiesto que hay lugares vacíos que hay que cubrir, alimentar, construir e incluso recomenzar. Si la copa está rota, indica un nuevo planteamiento de nuestro propio campo emotivo, es más, podrá ser signo de una total remodelación de nuestra manera de sentir. También nos hablará en general de lo lúdico, informal y placentero.

CORONA.

Está relacionada, como es obvio, con la cabeza; es más, más allá incluso que ésta. Nos habla de superación, de logro, de alcanzar objetivos que tuviéramos en mente, en la idea. Todo esto, acompañado del signo visible de dicha consecución, es decir, premios, compensaciones y honores. Indica el acto creador de la acción. Signo de nobleza en el ámbito del pensamiento y de la concepción de las ideas. Nos manifiesta también la victoria sobre los instintos y las pasiones. Nos habla de evolución, inspiración y triunfo.

CORRER.

Correr sin avanzar es un sueño muy común, nos indica el temor a no alcanzar nuestros objetivos, miedo a no conseguir la meta propuesta. También estado anímico con síntomas de ansia en etapas conflictivas en el terreno profesional o de espera... Correr manifiesta éxito, deseos de superación. Si corremos a caballo, es síntoma de huida, es el deseo de evadirse de las preocupaciones o conflictos vitales. Correr detrás de alguien, nos indica sentimientos de envidia, frente a los resultados que obtienen los demás comparados con los nuestros. También es signo de competitividad que desarrollamos en casi todos los aspectos de nuestra vida. Conviene tener en cuenta que ese apresuramiento que demostramos a través de nuestros sueños, en último término nos lleva a preocuparnos de lo accesorio y no de lo fundamental, lo que dará demoras, retrasos e inconvenientes para la consecución de nuestras metas. Correr perseguido significa seguridad, apoyo; cuando nuestra sensación al despertar no es angustiosa. En otro caso, pone de manifiesto temores a ser traicionados y utilizados por gente que nos rodea. Si los personajes que corren en nuestros sueño llevan armas, es signo de desafío y de reto.

CRISOL.

Tal y como las piedras preciosas, simboliza el espíritu y el intelecto. Nos indica un momento de transparencia en nuestra manera de pensar y de concebir las cosas. Los problemas materiales e incluso de instintos o pasiones, no nos supondrán conflictos serios ni a tener en cuenta, ya que el transparente del cristal nos llevaría a superarlos con una visión clara y con la cabeza despejada; por tanto, su solución será acertada y lúcida. Si el cristal está sucio u opaco, es posible que estas últimas cuestiones omnubilen nuestra claridad mental, habiendo peligro en dejarnos llevar por ello.

CRUZ.

La cruz, en principio, nos vendría a indicar el trabajo de uno mismo, la capacidad de esfuerzo para elaborarnos nuestra propia suerte. Anuncia, a su vez, mejoría o restablecimiento de preocupaciones, problemas o conflictos, que solamente conseguiremos a través de una etapa de conflictos que probablemente habrá momentos que nos agobie. Todo éxito que consigamos será, repetimos, por medio del esfuerzo; y siempre dejando algo importante en el camino. Dado que este símbolo representa la fe a nivel divino, a nivel humano representa la confianza que depositamos en algunas personas de las que esperamos alguna clase de ayuda o apoyo moral Si la cruz de nuestros sueños sólo tiene tres travesaños, se convierte en un símbolo de jerarquía y representa nuestra sumisión frente a lo que consideramos la autoridad, aunque a veces sea más producto de la fantasía que de la propia realidad. La cruz es también símbolo de rescate y de justicia. Llevarla en la mano, indica una dedicación a causas que consideramos justas, aunque no muchas veces tienen razón de ser.

CUERDA.

Nos habla de conexión, de ligadura, al igual que la cadena. La cuerda, bajo el significado de cordón, indica ataduras sociales, con el medio entorno. Si es una cuerda, ligada por nudos o lazos, nos está manifestando dependencias antiguas, que vienen de lejos, de hace tiempo, o que las hemos ido acumulando hasta hacer de ellas el presente con una voluntad bastante inestable respecto a lo anterior o a etapas precedentes.

CUERVO.

Es ave adivinatoria. Por su color negro, está correlacionado con los aspectos femeninos de maternidad, fecundidad. Por su carácter aéreo, con el poder de creación. Por su vuelo, con el signo del mensaje. Indica, por tanto, la llegada de noticias o novedades que nos ponen en marcha para llevar a cabo la construcción de iniciativas por medio de la fortaleza, de la capacidad. Si escuchamos, en sueños, el graznido de un cuervo, es que contamos con la materia prima necesaria para comenzar. Si el graznido se quiebra, podría estarnos indicando que los elementos que poseemos se dividen, se dispersan. Si le vemos volando solo, nos manifiesta aislamiento, o representa una idea que teníamos anteriormente que está en fase de emigración para concebir una distinta y, por tanto, nueva. Etapa de reflexión entonces.

CUEVA.

Homólogo de refugio, de guarida, de gruta; nos habla de la búsqueda del individuo de su propia intimidad; deseos de protección, también indica aislamiento en uno mismo, de una forma espiritual. Representa también el mundo de los fenómenos internos, es decir, hay que tener en cuenta qué está pasando dentro de la cueva o si existe en ella algo que resaltar, porque ello nos estará revelando qué ocurre dentro. Es lo que se manifiesta cerrado, oculto; simbólicamente, ha sido a lo largo de la cultura guarida de divinidades y mitos; podría estarnos indicando, a su vez, el lugar donde nos refugiamos para gestar las ideas brillantes o potencialmente luminosas que más tarde daremos a luz. Una cueva oscura, sin entrada de luz, podría estar poniéndonos en aviso que no debemos de quedarnos demasiado tiempo en ese estado de necesidad de estar protegidos; nuestra voluntad podría debilitarse. Una cueva donde se ven entrar los rayos, anuncia que el momento actual es un lugar de descanso con fines óptimos y rápidos. Etapa de regeneración.

CUNA.

Representa el seno materno, al que de alguna manera se desea regresar, en busca de una protección, de cubrir una necesidad de seguridad que nos es difícil satisfacer. Si la cuna de nuestros sueños está vacía, augura una época triste y depresiva, ya que a pesar de nuestros esfuerzos no podremos dar forma a nuestros proyectos ni obtener ningún resultado que nos anime a continuar. Si la cuna tiene algún bebé, significa la consecución de nuestros objetivos materiales. Comprar una cuna representa las ilusiones y expectativas depositadas en un proyecto, que probablemente llegará a una meta favorable. Deshacerse de una, significa el abandono de iniciativas en pro a la seguridad de lo ya conocido. No obstante, a veces anuncia inapetencia, desidia y desilusión.


 

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