Es cosa bien probada que las más tenues causas producen grandes efectos en el acto supremo de rasgar el tupido velo que oculta el Porvenir. Y la Cartomancia como todo arte adivinatorio no está libre de los misteriosos influjos de la Naturaleza.
He aquí algunas observaciones que tienen hechas los más célebres adivinadores de la antigüedad, y que han sido comprobadas por los cartománticos de nuestros días.
- Si cuando se corta la baraja, a una persona le interesa (hombre o mujer) en vez de cortar con la mano izquierda cortar con la derecha, todo lo que dicen las cartas es incierto, lo que se nota en seguida por la estrecha confusión conque ellas salen, pues ya desde aquellos tiempos con la mano izquierda se ha cortado, por ser ella la que pertenece de derecho al corazón.










