La meditación dirigida es el modo más rápido y seguro de abrirnos a los elementos. Antes de comenzar todo ritual o ejercicio de meditación, es prudente dedicar algún tiempo a prepararse para ello mental y físicamente. Esta es una buena costumbre, sea cual sea el acto que quiera realizar.
Si usa los baños rituales antes de un trabajo, quizás quiera considerar la posibilidad de añadir hierbas que compartan una afinidad con cualquiera de los elementos con los que va a trabajar.
Hierbas regidas por la tierra:
Arroz, bistorta, cebada, cebolla, madreselva, patata, verbena.
