As de Espadas (al derecho).— Extremo. Desgracias. Todas las palabras que indiquen el extremo de todas las cosas, en ideas y en pasiones, sean buenas o malas. Amenaza al consultante una honrosa miseria, si no ha reservado de lo que maneja para un caso de necesidad, y si no le salvan su valor y su resolución. Cuando es comerciante, y a esta carta acompaña el nueve de oros, le predice que si tiene la desgracia de contraer deudas, sus acreedores serán inexorables y le acosarán hasta el último extremo. Más si acompaña el tres de copas un hombre poderoso le sacará de apuros.
As de Espadas (al revés).— Preñez. Concepción y fertilización, producción, engrandecimiento, aumento, multiplicación, etc. Haciéndose el juego para un joven, manifiesta que se verificará un matrimonio por un suceso que con prudencia debió evitar. Cerca del nueve de bastos, si la consultante es una señora, pronostica una preñez mortal; pero si se encuentra cerca del dos de copas, le promete un próximo embarazo.
Dos de Espadas (al derecho).— Amistad. Su agüero es regularmente favorable; pero es necesario para ello que las cartas que rodean a ésta lo sean igualmente. A una señora, le promete regalos que le serán muy agradables. Cerca del rey de oros, indica un amigo verdadero.
Dos de Espadas (al revés).— Falsos amigos, parientes inútiles, mentira impostura, disimulo, engaño, etc. Previene al consultante que tendrá que habérselas con tramposos, pero al lado del nueve de espadas, le anuncia que las trampas de que debe guardarse provendrán de una persona de honrada apariencia. Cuando el juego se hace para un aldeano, le presagia mala cosecha, si a esa carta le sigue el seis de copas. Cerca de la sota de oros, pronostica infidelidad de una mujer.
