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lunes, 24 de octubre de 2016

LOS DISTINTOS MÉTODOS Y TECNICAS DE LA ADIVINACIÓN DEL FUTURO


ANTROPOMANCIA:
Técnica de adivinación muy común en la antigüedad basada en la predicción del futuro por medio de la inspección de las entrañas humanas.

HORÓSCOPO:
Un horóscopo es la representación gráfica de las posiciones planetarias en un momento determinado; normalmente el nacimiento de una persona, una idea empresarial o una relación afectiva. El horóscopo se obtiene mediante cálculos matemáticos y astronómicos. De esta manera, dos cálculos llevados a cabo por personas diferentes deberían dar lugar a horóscopos idénticos siempre que se basen en los mismos datos iniciales. Lo que encontramos en periódicos, revistas o programas de televisión son predicciones e interpretaciones llevadas a cabo a partir de estas representaciones. Las predicciones se llevan a cabo por astrólogos que, según su experiencia y formación, llegaran a unas conclusiones subjetivas que podrían no tener nada que ver con las conclusiones de otro.

ONIROMANCIA:
Del griego oneirós (sueño) y mantheía (adivinar). Arte que usa los sueños para adivinar el porvenir. Tuvo su apogeo en la Grecia clásica y conocemos sus procedimientos gracias a la literatura de ficción de la época. Así, y partiendo de la premisa de que algunos sueños pueden predecir el futuro, algunos profesionales pueden interpretar el significado alegórico de estos sueños. Esta práctica quedó en desuso al mismo tiempo que caía el Imperio Romano de Occidente, a mediados del siglo V d.C.

A finales del siglo XIX, el psicoanálisis recuperó el sueño como materia de estudio, pero queriendo alejarse de las interpretaciones basadas en supersticiones habituales en la oniromancia. En la actualidad todavía algunos profesionales del esoterismo se atreven a interpretar sueños según los principios arbitrarios clásicos.

NIGROMANCIA:
Se trata de una rama de la magia negra. Es un conjunto de técnicas que permiten ver y alterar el futuro de alguien mediante la manipulación de entrañas de un ser humano muerto.

NUMEROLOGÍA:
La numerología es una técnica de adivinación con base en varias creencias sobre la relación mística que se establece entre los números y la estructura del universo y todo lo que lo habita. Así, para la numerología los números sirven para interpretar la realidad como un todo armonioso, donde todo emite un sonido o vibración. Los números se asocian a características específicas, que juntas abarcan toda la experiencia de la vida.

PROFECÍA:
La profecía es la habilidad de saber de forma sobrenatural acontecimientos futuros que todavía están por venir. En las religiones abrahamicas (judaísmo, cristianismo, islam) los profetas reciben este saber de la mano del dios correspondiente.

En otros casos, las profecías llegan a los profetas mediante viajes de éstos a través del tiempo o del espacio, éste es el caso de las centurias de Nostradamus, formuladas en un lenguaje tan laxo que pueden ser entendidas de muchas maneras.

QUIROMANCIA:
La quiromancia es el intento de adivinación mediante las líneas y los relieves de la palma de la mano. Esta palabra deriva del griego khéir (mano) y mantheía (adivinar). Esta práctica, con origen en la antigüedad, pretende dibujar un perfil psicológico y fisiológico –tradicionalmente la buenaventura– de una persona mediante la observación detenida de siete rasgos concretos de la palma de su mano.

Podemos encontrar quiromantes tanto en estudios de esoterismo como por la calle, leyendo manos a cambio de la “voluntad” de los transeúntes.

TAROT:
El Tarot es un juego de cartas compuesta por 78 cartas cuyo origen puede rastrearse hasta la Edad Media. El Tarot se ha usado para “adivinar” el pasado, situaciones presentes o posibles situaciones futuras; analizar sueños o ayudar en la toma de decisiones mediante el análisis de los símbolos que aparecen en las cartas. Así, después de que el adivinado haya barajado las cartas, el/la tarotista las dispone en una formación concreta para analizar su contenido. Se trata de un tipo de cartomancia.

Otras técnicas adivinatorias menos conocidas

Interpretación de Lunares:
Por medio de la interpretación de los lunares se puede conocer el carácter de la persona y también pronostican generalidades para el futuro. Para eso se toman en consideración el sitio, la forma y el color del lunar

Contemplación del Agua:
Existen varias técnicas para adivinar mediante la contemplación del agua. La más sencilla consiste en verter agua en una recipiente de cerámica azul. Formule su pregunta. Siéntese de espaldas a la luz en una habitación poco iluminada y luego concentrarse en el agua.

Ovomancia:
El huevo se ha considerado, desde siempre, como un símbolo de fertilidad, de la gestación y del nacimiento. Debido a esta concepción, no es raro que se haya empleado desde la antigüedad para la lectura de la suerte .Muchos historiadores atribuyen la invención de la ovomancia a Orfeo, poeta y músico griego. Se sabe que en la antigua Grecia era muy popular en los oráculos y los sabios aprendían a leer el futuro en la cáscara tanto interna como externa del huevo.

Cafeomancia:
La adivinación por medio del café en una taza es una de las formas más simples y entretenidas de decir la buenaventura. Permite gran juego de imaginación y las llamadas "corazonadas". El lector tiene que interpretar las formas que son hechas por el residuo que queda en el fondo de la taza una vez que se haya bebido el café.

Cristalomancia:
El antiguo arte de recibir visiones del pasado, el presente o el futuro a través de la observación de una esfera de cristal de cuarzo genuino la cual se originó probablemente en el Oriento y fue introducida a Europa por los romanos. Existen registros que indican que ya en Irlanda en el siglo v se utilizan las bolas de cristal como herramientas de adivinación. Sin embargo, no todas eran hechas de cuarzo sino también eran confeccionadas de aguamarina, el crisoberilo y la obsidiana. En esa época, existían dos maneras de utilizar la bola de cristal. Una sencilla que consistía en colocarla sobre una mesa en una habitación poco iluminada para tratar de ver alguna figura que se formara en su superficie e interior. El otro método consistía en colocar la bola frente al Sol y procurar ver su interior. Sin embargo, esta práctica no se utiliza en la actualidad ya que lastima severamente los ojos.

Grafomancia:
Semejante a la grafología ya que realiza un estudio de las características de la escritura, dibujos y el grafismo de una determinada persona. Procura revelar aspectos de su verdadera naturaleza que permitan descubrir datos del pasado y del presente del individuo lo que facilita anticipar el futuro probable a corto, mediano y largo plazo. La grafomancia utiliza la lupa como instrumento físico para facilitar su labor de observación de los rasgos y las características de los grafismos o manuscritos.

Fichas de Domino:
En este procedimiento, los dominós son mezclados al azar y la persona que realiza la consulta debe ser quien elija tres fichas que es el límite prescrito para un individuo dentro de una sola sesión. Primero se selecciona un dominó el cual es alzado y luego interpretado. Después se escoge el otro y así sucesivamente.

Sin embargo, es importante aclarar que no es recomendable tratar de conocer la buenaventura con este método más de una vez al mes, ya que las respuestas serían entonces sin sentido o, peor todavía, podrían resultar en una realización adversa. Una curiosidad, no se recomienda practicar este arte adivinatorio los días lunes o viernes, ya que los estudiosos de estas ciencias afirman que son días malos que producen adivinaciones dudosas.

Fisiognomía:
es el arte de estudiar las cabezas y las caras (forma de la nariz, cejas, etc.) y su origen es muy antiguo. En este sentido, los antiguos chinos crearon el método Siang Mien a través del cual interpretaban la forma de la cara; conocimiento que fue transmitido oralmente. Más tarde, Aristóteles también se interesó por la fisiognomía y vinculó los grupos temperamentales con la forma geométrica de la cabeza y de la cara (los sanguíneos con el cuadrado, los rubicundos y coléricos con el círculo y los flemáticos y melancólicos con el triángulo). Inclusive, Pitágoras analizaba detenidamente los rostros de los jóvenes que aspiraban a ser alumnos suyos para decidir si eran admitidos.

Runas:
La palabra runa significa aprender a desvelar los secretos y su práctica se basa en la lectura e interpretación de diferentes símbolos que componían el antiguo alfabeto celta, llamado futhark, cuyo conocimiento era propio de los magos o druidas. Los antiguos godos, escandinavos, germanos e ingleses conocían el poder de las runas. Además, las runas buscan penetrar en la imaginación para canalizar y organizar lo que la persona necesita lograr en términos de sus objetivos, metas o sueños. Es decir, procuran reacomodar procesos energéticos y potenciar momentos de buenas circunstancias o, por el contrario, bloquear los que estén mal influenciados

Aeromancia:
Adivinación mediante la observación deliberada y específica de los fenómenos atmosféricos, incluyendo nubes, tormentas, cometas, vientos y otras fuerzas.
Alectromancia: Adivinación con gallos. Al aire libre, se formaba un círculo con pequeños trozos de papel, cada uno de los cuales llevaba una letra del alfabeto. Se ponía un grano de maíz en cada letra. Entonces se colocaba un gallo blanco en el centro del círculo. Las letras que el ave picaba deletreaban el mensaje relacionado con el futuro del adivino. Es una antiquísima forma de adivinación y un aspecto de la ornitomancia.

Alfitomancia:
El trigo o la cebada se utilizaban en un juicio profético, cuyo propósito era descubrir al culpable de un delito. Los sospechosos eran reunidos. Se les pedía que dijeran, "Si te estoy engañando, que este pan actúe inmundamente sobre mí". Luego se les servía una porción de pan de trigo o cebada. Los inocentes no sufrirían ningún efecto dañino, mientras que los culpables tendrían un ataque de indigestión tan doloroso que les sería imposible ocultarlo. En ocasiones, la rebanada se untaba con verbena antes de servirse. Por ser una hierba sagrada, la verbena podía prestar una ayuda vital en estos casos.

Aluromancia:
Adivinación practicada con harina. Se escribían palabras y frases que establecieran posibles futuros en trocitos de papel. Cada hoja se enrollaba dentro de una esfera de harina. Luego, las esferas se mezclaban por completo nueve veces y se elegía una. Al leerla, la esfera elegida revelaba el futuro. Apolo presidía esta forma adivinatoria. Las galletas de la suerte —una invención norteamericana, de la que los chinos no son culpables— son una forma moderna de esta antigua práctica.

Blblíomancia:
Se abría cualquier libro aleatoriamente y el texto revelaba el futuro. Alternativamente, se insertaba un alfiler en un libro cerrado; luego se abría y se leía el pasaje relevante. Se utilizaban todo tipo de libros, pero muchos cristianos usaban la Biblia para esta práctica un tanto pagana. En la antigua Grecia, se preferían las obras de Hornero y Eurípides. Los romanos confiaban en Virgilio. Una variante de esta práctica es la siguiente: formule una pregunta binaria. Abra al azar un libro, cierre los ojos y deslice su dedo hasta una frase. Cuente el número de letras de la oración, ignorando la puntuación. Si es par, la respuesta es sí; si es impar, no.

Ceromancia:
Adivinación que requiere cera fundida. La cera se derretía en una olla de bronce sobre un fuego lento; luego, se vertía lentamente en una vasija con agua fría. Los símbolos y formas creados por el endurecimiento de la cera al contacto con el agua se leían para proporcionar augurios del futuro. Esta práctica aún está vigente.
Ciclomancia. Adivinación en la que se consulta una rueda giratoria. Probablemente fue el antecedente de la famosa herramienta de juego, la ruleta.

Coscinmancia:
Adivinación con un cedazo y una pinza o tijeras. Es un antiguo método para descubrir la identidad del responsable de un delito.

Critomancia:
Adivinación con comida. En tiempos antiguos, generalmente se le asociaba con la comida sobrante o quemada como ofrenda en los altares; los pasteles eran uno de los sacrificios favoritos. Una vertiente moderna consiste en hornear objetos pequeños —dedales, nueces enteras, anillos, etc.— dentro de pasteles o panqués, o insertarlos en puré de papa. La persona a quien se le sirve la pieza que contiene el amuleto determina su futuro según su significado tradicional. Los anillos simbolizan matrimonio; las nueces, salud; la moneda de plata, dinero. En Inglaterra, esta práctica data por lo menos de 1778.

Geomancia:
Adivinación que depende de las protuberancias, ruidos y movimientos de la Tierra; también estudia las grietas provocadas por el Sol en el lodo seco. Más tarde, se creó una sofisticada variante, en la que se usaban puntos hechos al azar para determinar el futuro. Estos puntos eran originalmente formados en la tierra, por lo que también a esta forma se le conocía como geomancia.

Giromancia:
Se trata de una curiosa forma de adivinación en la que varias personas giraban en círculos dentro de un gran anillo, cuyo perímetro estaba marcado con las letras del alfabeto. Cuando los bailarines de mareaban, ocasionalmente pisarían una o más letras, y era a partir de las palabras así formadas que se vaticinaba el futuro.

Hipomancia:
Adivinación con base en los caballos. Los antiguos celtas criaban equinos especiales en arboledas sagradas. Durante las procesiones sacras, los caballos seguían al carro guía, y el futuro se predecía por su conducta. Los antiguos germanos utilizaban un segundo método; mantenían caballos sagrados en algunos de sus templos. Si al dejar el templo para llevar a los guerreros a la batalla, la pata delantera izquierda de la bestia era la primera en trasponer el umbral de los recintos sagrados, los guerreros se convencían de que no tendrían éxito, y cancelaban el ataque sorpresa planeado.

Lampadomancia:
Augurios del futuro obtenidos por la observación de las oscilaciones de las antorchas. Si la llama se recogía formando un punto, los signos eran favorables; dos puntos, desfavorables; tres puntos en la misma antorcha era lo más auspicioso posible. Si la flama se doblaba, los sanos enfermarían; si se extinguía repentinamente sin causa aparente, se avecinaba el desastre.

Licnomancia:
En tiempos antiguos, adivinación practicada con la flama de una lámpara de aceite. Hoy en día, es otro nombre para designar la adivinación con velas.

Molibdomancla:
Adivinación con plomo. Se fundía una pequeña cantidad de este metal pesado y se vertía rápidamente en un recipiente con agua. El futuro se leía en las formas así creadas. Un método similar consistía en verter plomo fundido en el piso y, tras haberse enfriado, observar sus siluetas. Esta forma de adivinación puede producir las siluetas más inusuales.

Ololignomancia:
Predicciones basadas en el aullido de los perros. Generalmente se consideraba que eran malos augurios.

Rapsodomancia:
Una forma de oráculo en la que se abre un libro de poesía al azar, y el pasaje que aparece de inmediato ante los ojos se examina para encontrar claves adivinatorias. Es otro nombre para la bibliomancia.

Tiromancia:
Una curiosa forma de adivinación que hace uso del queso. Pudo haber consistido en la observación de la leche al cuajarse. Los cuajos formados en este proceso pudieron interpretarse con el pensamiento simbólico. (El queso se ha elaborado a lo largo de toda la historia.)

Xilomancia:
Adivinación que precisa madera. Se formulaba una pregunta al caminar por el bosque. Se observaba el suelo. Todo trozo de madera allí encontrado se interpretaba según su forma, tipo —si se le conocía—, etcétera.
 
 

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